El periodo de adaptación o la aberración de la educación

30 ago 2010

¿Saben que ahora en las escuelas públicas (creo que sólo en las públicas) los niños deben hacer un periodo de adaptación? Probablemente esta es una información de sobra conocida para todos aquellos que tienen niños, pero para mí que desconozco todo lo que tenga que ver con seres de menos de metro y medio ha supuesto todo shock, diría que casi traumático.

Me explicaban los sufridos padres que han tenido que sacrificar una semana de sus vacaciones para el proceso de adaptación de su hijo que comienza el cole en septiembre. Al parecer, el niño no puede llegar al cole y quedarse allí así sin más. No. Primero hay que ir una hora, luego dos y así poco a poco toda la semana. Y lo que es aún peor el papi o la mami tienen que compartir con ellos parte de ese tiempo y ese espacio. Dicen que para que el niño no se traumatice.  Esto es castellano puro y duro es: el papi se va clase con el niño.  Habrase visto aberración mayor?????

No sé a qué mente prodigiosa debemos esta tendencia educativa. En realidad prefiero no saberlo. Que nadie lo sepa. Porque semejante idea no tiene categoría suficiente para pasar a ninguna historia, ni siquiera a la de las aberraciones.

Esto de la traumatización de los niños está llegando a unos límites altamente preocupantes. ¿Cuántas madres, cuando yo era pequeña, se apostaban detrás de las vallas del patio de colegio para ver a sus niños los primeros días de cole? Ellas se creían que no las veíamos o hacían todo lo posible por camuflarse (no quedaba bien que las viéramos) , al revés siempre nos reíamos del niño o niña al que iba a ver su madre.  Y así pasaba el primer día de cole. Allí íbamos todos solos, recuerdo que las clases era de más o menos 40 enanos y una sola profesora, desde las nueve de la mañana hasta las cinco de la tarde, a pelo. Sin padres ni nada. ¿Qué pasa que estamos traumatizados todas esas generaciones?   No sé en qué teoría se puede basar eso del periodo de adaptación, entre otras cosas porque es enseñarles a los  niños una realidad que no existe.

Por suerte o por desgracia, en la vida no hay periodos de adaptación. No lo hay, de momento, para ir a la universidad. Mucho menos para ir a un trabajo. Se imaginan el primer día de en una línea de montaje de coches o en cualquier oficina, acompañado de tu mami y diciéndole a un jefe. – Hoy hago solo hora y media. – Es para ir aclimatándome. Vamos ni en una cámara oculta cuela el chiste.

Se imaginan diciéndole a un cliente. Bueno el proyecto que me has encargado. Uff. Todavía lo estoy leyendo, es muy complicado y mi madre me tiene que ayudar a descífralo mientras me adapto.

En serio que alucino. Estamos en medio de una crisis de la que, según los expertos sólo se puede salir con un cambio de modelo económico que necesariamente pasa por la formación. Pero si la formación que vamos a dar a las nuevas generaciones es tan “noña” como esto de los periodos de adaptación apañados estamos.

En la misma conversación una pareja de padres suizos alucina mucho más que yo. Y ellos sí que saben de niños. Tienen dos. Uno de 13 años y otro de nuevo. Ambos van solos al cole desde hace años. Y no es porque sus padres tengan unos horarios de trabajo imposibles. No. Van solos al cole porque así lo exigen en cole. “Me regañaron cuando fui a llevarles”, explica la madre, española que pretendía  aplicar las costumbres españolas cuando llegó a Ginebra. “Tienen que aprender a defenderse por sí mismos”, le explicaron en la escuela.

Tal vez, sólo un motivo para entender por qué el pib por cada suizo es de 42.783 y, en cambio, el pib por habitante en España apenas llega a 30.621 euros.  Sólo tal vez.

Una Respuesta a El periodo de adaptación o la aberración de la educación

  • Me encanta esta reflexión que traes (por cierto, después de muuuuuucho tiempo). Efectivamente, recuerdo que, en nuestra época, el único periodo de adaptación era el que implicaba hacer los cuadernillos de “Vacaciones Santillana” en algún momento de las vacaciones (y yo los hacía porque me encantaban, que conste, no porque nadie me obligase). Me ha hecho muchísima gracia imaginarme ese período de adaptación en los trabajos jajajajaja…

    Poniéndonos serias (porque el tema lo es y mucho), el tema de la educación cada vez está peor y no hay más que ver a l@s jovenzuel@s que vinieron detrás de nosotras (y lo que viene es peor aún). Tú nos comparas con Suiza, pero me gustaría que alguien reflexionase sobre el período de adaptación que “necesitan” niñ@s en países en vías de desarrollo y tercermundistas donde se hace selección para que ellos vayan a la escuela y ellas se queden en casa cuidando a l@s pequeñ@s.

    No tardes tanto en actualizar… Besos

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